Antes de iniciar el masaje facial debemos tener el material preparado, la crema que utilizaremos debe ser una crema hidratante facial, tendremos también una toalla grande para cubrir a la persona y una más pequeña para colocársela en la cabeza.
El paciente debe descubrirse el pecho y tumbarse boca arriba en la camilla, le cubriremos con la toalla grande dejando solo al descubierto los hombros, nosotros nos colocaremos en la parte de atrás de esta y colocaremos en la cabeza del paciente una toalla a modo de turbante para no manchar el pelo con la crema.
Tomaremos crema y la calentaremos en contacto con el paciente, para ello colocaremos las manos en el pecho y empezaremos el movimiento de frotación.
Iremos pasando y aplicando crema con movimientos suaves por pecho, hombros y zona cervical subiendo por el cuello a la cara y recorriendo esta desde abajo a arriba.
Una vez lleguemos a las sienes volveremos a bajar por la cara, cuello y hombros, este movimiento lo repetiremos tres veces.
El recorrido que vamos a realizar es el mismo que en la frotación, pecho, hombros, cuello y cara, solo que esta vez iremos recorriendo las zonas con maniobras digitales, estos movimientos los realizaremos haciendo circulitos con la yema de los dedos pero de manera superficial y rápida.
Colocaremos las manos de canto a ambos lados de la nariz y con presión iremos apoyando las manos hasta llegar a la línea del pelo, si con nuestras manos no abarcamos toda la cara tomaremos varios puntos en la cara realizando así el vaciado en todo el rostro, la maniobra de vaciado la realizaremos tres veces.
Primero realizaremos el amasamiento en la zona de pecho, hombros y cuello, utilizaremos amasamiento digital realizando con las yemas de los dedos círculos pequeños, al llegar a los hombros y zona cervical podemos utilizar el amasamiento nudillar, realizaremos este recorrido tres veces antes de subir a la cara.
El amasamiento en la cara lo empezaremos en el mentón, este le trabajaremos con los pulgares, pasando de derecha a izquierda de la barbilla con el pulgar derecho y de izquierda a derecha con el pulgar izquierdo, subiremos a las mejillas con amasamiento digital realizando el movimiento siempre hacia arriba, amasaremos también las sienes siempre con movimientos suaves para conseguir la relajación del paciente.
Después pasaremos a la zona del tercer ojo, entre las cejas, y con los índices o pulgares realizaremos pasadas de abajo arriba intercambiando los dedos sin perder el contacto, este movimiento lo realizamos unas seis veces y colocaremos los dedos en las cejas de tal manera que el pulgar quede por encima de la ceja y el resto por debajo e iremos recorriendo toda ella con pequeños pellizcos desde el lagrimal hasta el final de la ceja, cuando lleguemos al final sin perder el contacto volveremos a amasar la zona del tercer ojo y repetimos el movimiento, así unas tres veces
Luego amasaremos las zonas de las denominadas patas de gallo, para ello con el dedo pulgar e índice de una mano abriremos las arrugas y con el índice de la otra realizaremos círculos en esta zona, esta misma maniobra la realizamos en los dos ojos.
También amasaremos las arrugas de la frente de igual modo recorriendo toda ella de un lado a otro.
Una vez hallamos realizado todas estas maniobras volveremos al mentón e iniciaremos de nuevo el amasamiento en toda la cara tres veces.
En el masaje facial la presión la realizamos después del amasamiento.
Las presiones las repetiremos tres veces consecutivas en cada punto indicado en la ilustración, las podemos realizar con los dedos índices o con los pulgares.
Una vez hallamos terminado las presiones empezaremos a despedir el masaje realizando pasadas suaves con toda la mano por la cara, pecho, hombros y cuello, una vez hecho esto le quitaremos la toalla de la cabeza y con esta le realizaremos unas maniobras de movilización del cuello, para ello doblaremos la toalla por la mitad y se la colocaremos debajo de la cabeza.
Agarraremos los extremos de esta y le pediremos al paciente que deje relajada la cabeza levantándole así la cabeza y acercándole la oreja al hombro en un sentido y en otro, luego podemos balancear su cabeza suavemente de arriba abajo o bien rotar el cuello del paciente de un lado a otro con la toalla tirando de un extremo de la toalla y luego del otro extremo.
Cuando hayamos realizado estas maniobras apoyaremos suavemente la cabeza en la camilla y dejaremos unos minutos en reposo al paciente.